Recorridos sin sentido por calles sin salida
faroles danzantes en un leve halo de inmensidad,
lagrimas vacilantes en rostros estoicos
disfraces de amigos tras los que se esconden demonios
Metas imposibles de hombres impotentes
cabellos de serpientes que asustan a los héroes
juramentos vacíos como flores de un día
idiotas con lentes pretendiendo ser inteligentes
la misma comida que se ha de quedar servida
una promesa lista para ser quebrantada
un día que se desgarra entre las entrañas de la noche
un miedo que muere para dar paso a la esperanza
y... un hombre que se aferra a la esperanza de que sigue vivo.



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