Es duro dar vuelta atrás y ver que todo lo que pudo haber sido un paraíso de rosas se pierde en un segundo, es difícil cuando tienes que decir adiós antes de terminar la bienvenida, no habrá postre en esta cena porque es una mesa para dos pero tu asiento esta vacío.
Mírame ahora, luciendo ridículo sintiéndome la peor cucaracha sobre el mundo, quisiera culparte por todo y tratar así de aliviar mi dolor, pero no puedo porque fui yo quien te dejo ir, construí un muro para defenderme, temí que pudieras dañarme. Ahora veo que lo único que hice fue lastimarte mientras intentabas entrar, ahora estoy sin rumbo en un infinito confinamiento.
La noche se hace mas fría, y mas aún cuando pensé que pronto se disiparia con tu calor, pero llega el amanecer y tu no te encuentras ahí, jamas estuviste junto a mí. Ya es hora, llegó el momento de la despedida, te perdí y lo siento pero no puedo seguir si ya no me quieres. Una vez más he de fingir que todo esta bien cuando en realidad me estoy derrumbando por dentro, saldré a vivir la vida, una vida sin tí.
Mil disculpas no serán suficientes pero si continuo llorando mis lagrimas me ahogarán, no hay escape, no hay salida mas de la que quiera dar. Con las piernas rotas me he de parar esperando nunca encontrarme a alguien mas especial que pueda lastimar, tal vez mi destino sea la soledad al fin y al cabo, quiera o no, solo con ella me la puedo llevar.



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